Quiero escribir
que sufro
pero nadie
puede saber
que lloro
cuando recuerdo
que tú no me
puedes querer.
Que agonizo
cuando siento
tu desprecio
y dejadez,
que desearte
me atormenta
porque tú no
me puedes querer.
Que envidio
a aquella señora
que tu
corazón puede tener,
que sufro porque
yo siento
que tú no me
puedes querer.
Quisiera que
tú sintieras
cómo late mi
corazón
cuando en
mis sueños siento
que tú no me
puedes querer.
Peor es
cuando despierto
y con mis
ojos abiertos puedo ver
que no era
un sueño aquello,
sino que tú
no me puedes querer.
Quisiera
gritarle al mundo
que eres un
motivo de yo ser,
pero quedaría
en ridículo
porque tú no
me puedes querer.
Si al menos
yo pudiera
estar sola y
mi sonrisa dejar ver,
pero se
anteponen mis lágrimas
porque tú no
me puedes querer.
Si yo
pudiera cambiarme
el corazón y
manera de ser
tampoco ganaría
algo de ti
porque tú no
me puedes querer.
Me duele
repetirme siempre
que tú si me
vas querer,
porque en mi realidad veo
que tú no me
quieres querer.
Ya para terminar, padrecito,
te quiero hacer saber
que aunque a tí se te hizo difícil,
yo siempre te voy a querer.