sábado, 25 de enero de 2014

EPITAFIO

     Aprendí que hay expresiones significativas, las cuales son merecedoras de divulgarse sincera y abiertamente cuando son sentidas de verdad.
     Son expresiones con un poder extraordinario e inexplicable que hasta se consideran curativas sin que la ciencia ni la medicina en sí, hayan podido dar una explicación ni aceptación al hecho de que han llegado a salvar a muchas personas en estado de gravedad, incluso al borde de la muerte.
     Expresiones como "te quiero", "te amo", "te necesito", "eres muy importante para mi", "te extraño", "aquí estoy", "deseo verte", "acompáñame" y otras tantas que nacen desde muy adentro, son palabras mágicas y poderosas que sólo podría explicarlas Dios, porque son producto del verdadero AMOR.
     Haber podido expresar sinceramente estas palabras, me llevó a conocer personas con poca capacidad de pronuciarlas, aún cuando pregonan tener "bonitos sentimientos" hacia otras.
     Escribir un "TQM" o "TAM" me hacen sentir que hay limitaciones, prohibiciones o falsedad en ese supuesto sentimiento, puesto que además de abreviar el sentimiento escrito, se esconde el hablado y se invisibiliza el demostrado.
     Debemos acostumbrarnos a decirle y demostrarle a quienes estén a nuestro alrededor lo que verdaderamente sentimos por ellos. 
     No permitamos que el tiempo y nuestras acciones conviertan los sentimientos en un triste EPITAFIO.

DESACUERDOS DEL TIEMPO.

     Hay momentos en los que pretendemos adelantarnos al futuro y corremos delante de él para llegar primero a lo que queremos, sin medir la distancia real existente hasta ese fin.
     En otros momentos queremos degustar plenamente toda la exquisitez de esos sabores del presente, lo delicioso que ha sido disfrutar con ese ser especial unos ricos encuentros cargados de comunicación, compenetración, dulzura y pasión.
     Pero en pocos momentos dejamos que las dudas, experiencias, vivencias y sin sabores del pasado, se apoderen de nuestros pensamientos.
     Debemos pararnos en nuestro presente y enfrentar al futuro diciéndole que no debe doblegarse ni temer a un pasado al que se le ha prohibido avanzar.
     Es necesario encontrar la manera de revelarle al presente que los obstáculos del pasado hacían que el futuro estuviera distante, pero su sola presencia hace que los desacuerdos del tiempo lleguen a madurar lógica y racionalmente y aunque el pasado pretendió hacer heridas, sólo marcó huellas.

miércoles, 8 de enero de 2014

¡CÁLLATE SILENCIO!

Silencio, tú que me obligas a crearme una forma de vida interior, hoy quiero dedicarte mis palabras.

Unas tantas son reclamos, otras pocas son súplicas y todas juntas son mi sentir.

Tú siempre has utilizado mi sonrisa como antifaz para presentarte a quienes te debes enfrentar, pero déjame contarte algo: con esa actitud hieres muy profundamente a quienes no se merecen ese trato.

Si, hieres al corazón y a la razón y ellos a su vez, se ven obligados a reclamarlo cuando están a solas y hacen que ese líquido salado que brota de los ojos, sepan a un amargo doloroso que se hace insoportable.

A ti Silencio, también debo reclamarte el hecho de que me obligues a obedecerte cuando debo defenderme o manifestarme. Pero sólo lo hago porque pienso en dos hermosas sonrisas, las cuales deseo que sean eternas y que tú nunca puedas hacerles daño.

Otra cosa que debo reclamarte es el hecho de que me hayas dado falsas ilusiones de creer, de tener compañía, apoyo y amor a corto plazo y en corta distancia. Me haces dudar cuando quiero expresarme y terminas imponiéndote...

Quiero confesarte que muchas veces te odio, pero aquellos a quienes heriste antes, se vuelven tus más fieles defensores y me convencen para que siga teniéndote presente. 

Entonces entro en un estado de dudas y confusiones provocadas por quienes te defienden y por ti; saliendo tú siempre airoso y comenzando de nuevo mi lucha interior donde te grito desde muy adentro ¡CÁLLATE SILENCIO!

martes, 7 de enero de 2014

DELIRIO

Un silencio que ensordece mis sentidos
y unas voces diferentes que dicen tener
la misma opinión y razón.

Hay deseos que han estado reprimidos
esperando una respuesta, un resultado...
una simple mirada.

El tiempo pasa y con él tantas cosas
van quedando atrás.
Cosas que fueron grandes, sentidas
y llenas de esperanzas.
Cosas que se fueron desvaneciendo
por la ausencia, el abandono y el olvido.

Escuchar el silencio, ver la oscuridad, 
respirar aromas esfumados y tocar el vacío,
dejan un sabor amargo de algo
que no llegó a digerirse.

Una presencia ausente,
limitada por el tiempo y la distancia
y complementado por la calidad de un contacto,
perturban la lucidez con que se aprecie un sentimiento.
Ese sentimiento que, luego de analizarlo,
nos envuelve en un marcado y profundo DELIRIO.

domingo, 5 de enero de 2014

UN LLANTO SONREÍDO

Gritan mis ojos al no poder impedir que corran por mis mejillas los más tristes torrentes que de ellos brotan.
Lloran mis labios por tratar de evitar que de entre ellos fluya cualquier fonema que pretenda evidenciar una fingida sonrisa a la cual todos deben admirar.
Atormentan los pensamientos porque se cruzan unos entre otros, manteniéndose entrelazados y formando un eslabón indestructible en la cadena de sentimientos que llegan directo al corazón.
Esa sonrisa, aunque fingida, llega a ser el más firme cimiento al que ojos, labios, pensamientos y corazón, pretenden derribar.
Esa sonrisa es escudo y tapia que ha de impedir a otros, llegar más adentro, más a lo profundo y más al fondo de ese silencio que exige a gritos que lo dejen liberarse y poner fin a ese tormentoso llanto interior.
Es así como se siente cuando se escapa de mi alcance el dominio de un momento que algún día habría de llegar y que mis temores querían evitar no dándoles la oportunidad de entrar... Pero llegó, sucedió y sacó de mi UN LLANTO SONREÍDO.

MI NOVIO

Reír con tus alegrías,
llorar con tu tristeza,
soñar tus sueños
y vivir tus logros;
lo hace un novio.

Caminar contigo tomándote de la mano,
mirarte a los ojos y tiernamente suspirar,
sentir la mayor protección en un tierno abrazo
y la más sutil caricia en un leve susurro;
lo despierta un novio.

Planificar un futuro para dos,
luchar por concretarlo.
Disfrutar cada segundo juntos
y alimentar la confianza mutua;
es cuestión de novios.

Que te tiendan siempre la mano
para levantarte si has caído,
te baje si dejas de tocar el suelo
o te acompañe si sientes soledad;
sólo puede hacerlo un novio.

Por eso río, lloro, sueño y vivo.
Camino, miro, siento y escucho,
planificando una lucha para disfrutar
de la confianza de sostenerme firmemente
de la mano de quien será
MI NOVIO.