lunes, 15 de diciembre de 2014

FELICIDAD

¡Hola! Permíteme darte mi definición de felicidad.
Para mi, la felicidad es eso que te hace sonreír aún cuando tengas lágrimas en los ojos.
Es esa travesura que hace un niño y con una tierna mirada te pide disculpas.
Es esa palabra sabia que te da un abuelo y te hace decir "tenías razón".
Es ese beso y/o abrazo inesperado de esa persona a quien quieres.
Es ver sobre tu mesa los alimentos que Dios te ha dado.
Es ver la gente que va o viene y te hace pensar que no estás solo.
Es saber que tienes en tu sangre un lazo irrompible con gente buena, bella y querida a quien llamas FAMILIA aún cuando puedan haber diferencias.
Es mantener la ilusión por tener a tu lado al hombre o mujer con quien quisieras pasar tus últimos días.
Es condolerte por el sufrimiento de otros y brindar tu mano amiga y/o hacer una petición especial a Dios.
Es seguir viviendo y mostrar una gran sonrisa, aunque el dolor de haber dejado partir a un ser querido quiera hacerte sentir triste.
Es ver tus experiencias menos agradables, como las mejores oportunidades que has tenido para llegar a madurar.
Es alegrarte por los logros de tus semejantes.
Es volver a ver y abrazar a esa persona que tienes tanto tiempo sin ver y que nunca has olvidado.
Es recordar tus travesuras, andanzas, vivencias y secretos nunca contados y dejar escapar una sutil y pícara sonrisa...
Es poder levantar tu rostro y tus brazos y ver, sentir y abrazar esa brisa fresca e invisible y poder decir ¡GRACIAS DIOS!
Eso y más es lo que yo llamo  FELICIDAD.

jueves, 2 de octubre de 2014

¡DÉJENME LLORAR!

Cuando llegue el tiempo de partir, déjenme llorar...
No lloraré por todo lo que dejo, sino porque no tengo nada que dejar.
No lloraré porque mi corazón se parta, sino porque nunca pude armarlo.
No lloraré porque me sienta flaquear, sino porque la fortaleza se hizo fuerte para mi.
No lloraré por no saber cómo desprenderme, sino por desprenderme sin saber por qué, pero si sabré el para qué.
No lloraré porque queden cosas que aún no resolví, sino por no haber sabido resolverlas.
No lloraré por ver lágrimas en los ojos de gente que amo con todo mi corazón, sino porque sentiré que esas lágrimas serán un reclamó hacia mi.
No lloraré porque siempre he llorado, sino porque esa será mi manera de despedirme...
Por eso les pido que cuando llegue el tiempo de partir, DÉJENME LLORAR!

miércoles, 9 de julio de 2014

UNA ROSA...



Con dulces y suaves pétalos te muestras a la vista, con aromático perfume atraes a quienes pasan a tu lado y con brillante y vistosa forma robas las miradas de quienes tienen un gusto extrañamente único y selectivo.
Pero te sostiene un tallo espinoso que misteriosamente te hace intocable y te debilita a la vez. Te roba la oportunidad de que una mano delicada, amorosa y tierna te sostenga con fuerza por mucho tiempo; mas hace que te lastimen y te corten con rudeza utilizando herramientas que te dejan incompleta, maltratada y adolorida.
Un primer jardinero hace que sientas el deseo de que alguien te tenga consigo, pero a la vez te deja ese temor por volverte a sentir mal podada. Es una lucha entre lo que quisieras y lo que en realidad ocurre.
Viene luego la exposición a otros, donde esa dulzura, suavidad, aroma y el brillo natural ya han sido tocados y heridos, pero debes seguir atrayendo... y te tocan de nuevo, te sostienen, te exhiben y te dejan caer. Es allí donde te marchitas, te deshojas y mueres.
Así eres tú y así soy yo: UNA ROSA!

sábado, 24 de mayo de 2014

ETERNAMENTE, Beli.

Cuando yo muera no quiero lágrimas. Esas me pertenecieron a mí en vida. De uds era la sonrisa y las palabras de aliento para que esas lágrimas se detuvieran.
No me lloren! Más bien rían, gocen y disfruten lo que les quede a uds por vivir.
No se vistan de negro para hacerle ver a otros que se les murió un familiar, amiga o compañera... Vistan de negro para ir a una fiesta de gala con buen ambiente, música, comida y bebida.
No hagan esas reuniones en torno a mi foto para rezar el Santo Rosario, Letanías ni peticiones a Dios para que reciba mi alma. Les aseguro que con Él estoy. No porque me haya portado bien o mal aquí en la Tierra, sino porque yo se lo pedí y Él siempre complace a sus hijos... Recen más bien porque uds mismos sientan la certeza de que también estarán junto a Él.
No recuerden el hecho de que ya no estaré más a la vista de todos, recuerden mejor los buenos momentos que compartimos o que saben uds que yo viví.
 Hablen siempre bien de mi, de las cosas que hice. Las que no hice bien, les aseguro que de alguna manera me enseñaron cosas buenas y, a la larga, me sirvieron de mucho porque todo tiene su lado bueno y positivo.
No me arrepiento de nada, ni siquiera de no haber sabido dominar mis actos al momento de ser mamá de adolescentes... Estoy segura que mis hijos supieron manejarse y adquirir sus propias experiencias, tomando siempre como base los buenos ejemplos de familia y amor a Dios que, como pude, les inculqué.
Quiero que guarden de mi, mis mejores fotos. Esas donde se me vea una gran sonrisa para que se olviden de lo llorona que fui.
No quisiera que me llevasen flores. Ya no podré olerlas ni alardear de que una vez recibí alguna. Prefiero que las dejen crecer y adornar algún jardín o que las regalen a algún anciano que quiera vivir ese tierno momento de olerlas, verlas y lucirlas antes de ir a acompañarme.
No quiero que alguien se arrepienta de haberme dicho o hecho algo. O de no haberme dicho o hecho algo. Recuerden, siempre dije que obtenemos lo que merecemos. Tal vez fue mejor así.
Por último, quiero rogarles que no entierren mi cuerpo ya inerte y frío para que los gusanos me consuman en lo profundo de un hoyo oscuro. Preferiría sentirme al fin libre y volar por muchas partes a la vez, como siempre lo soñé. Que sea Dios quien guíe la brisa que me dará ese destino final y me disperse por doquier.
Aunque no lo repetí muchas veces, saben que los amé, los amo y amaré... ETERNAMENTE, Beli.

martes, 22 de abril de 2014

PODERTE TOCAR

Quisiera vivir mis sueños
y nunca más despertar,
porque es solamente en ellos
de donde no te podrás escapar.

Sentir cómo el calor de tus manos
por mi cuerpo se saben deslizar,
haciéndome soñar otro sueño
que yo no puedo explicar.

Mirarte fijamente a los ojos
donde puedo apreciar el mar
y decirte lo que por ti siento
sin que nadie me pueda callar.

Saborear tus ricos labios
suculentos al besar
y expresivos todo el tiempo
que sonríen para completar
un momento fantasioso
cuando llega el momento de amar.

Despertar sólo en el sueño
y poderte allí mirar
acostado a mi lado
y volvernos a abrazar.

Repetir todo aquello
que nos hizo reposar
cuando el calor de los cuerpos
nos quería a ambos quemar.

El desear no despertarme
en esta cruel realidad
no nace de forma vaga,
es por razón especial:
creer que no estás distante
y que a diario te puedo tocar.

viernes, 21 de febrero de 2014

Derechos de "Amistad"

Hay un sentido de "amistad"
que no creo poder entender
porque cuando uno quiere
limitaciones no han de haber...

Tal vez me toque crecer
o adaptarme a maneras de ser;
porque posiblemente sea el tiempo
el que me dejó de tener
a tono con los cambios
que me debieron pertenecer.

Y hoy me toca correr
sin poderme detener
porque cuerpo y corazón
sus derechos hacen valer
exigiendo derechos de "Amistad"
que la mente debe saber.

sábado, 25 de enero de 2014

EPITAFIO

     Aprendí que hay expresiones significativas, las cuales son merecedoras de divulgarse sincera y abiertamente cuando son sentidas de verdad.
     Son expresiones con un poder extraordinario e inexplicable que hasta se consideran curativas sin que la ciencia ni la medicina en sí, hayan podido dar una explicación ni aceptación al hecho de que han llegado a salvar a muchas personas en estado de gravedad, incluso al borde de la muerte.
     Expresiones como "te quiero", "te amo", "te necesito", "eres muy importante para mi", "te extraño", "aquí estoy", "deseo verte", "acompáñame" y otras tantas que nacen desde muy adentro, son palabras mágicas y poderosas que sólo podría explicarlas Dios, porque son producto del verdadero AMOR.
     Haber podido expresar sinceramente estas palabras, me llevó a conocer personas con poca capacidad de pronuciarlas, aún cuando pregonan tener "bonitos sentimientos" hacia otras.
     Escribir un "TQM" o "TAM" me hacen sentir que hay limitaciones, prohibiciones o falsedad en ese supuesto sentimiento, puesto que además de abreviar el sentimiento escrito, se esconde el hablado y se invisibiliza el demostrado.
     Debemos acostumbrarnos a decirle y demostrarle a quienes estén a nuestro alrededor lo que verdaderamente sentimos por ellos. 
     No permitamos que el tiempo y nuestras acciones conviertan los sentimientos en un triste EPITAFIO.

DESACUERDOS DEL TIEMPO.

     Hay momentos en los que pretendemos adelantarnos al futuro y corremos delante de él para llegar primero a lo que queremos, sin medir la distancia real existente hasta ese fin.
     En otros momentos queremos degustar plenamente toda la exquisitez de esos sabores del presente, lo delicioso que ha sido disfrutar con ese ser especial unos ricos encuentros cargados de comunicación, compenetración, dulzura y pasión.
     Pero en pocos momentos dejamos que las dudas, experiencias, vivencias y sin sabores del pasado, se apoderen de nuestros pensamientos.
     Debemos pararnos en nuestro presente y enfrentar al futuro diciéndole que no debe doblegarse ni temer a un pasado al que se le ha prohibido avanzar.
     Es necesario encontrar la manera de revelarle al presente que los obstáculos del pasado hacían que el futuro estuviera distante, pero su sola presencia hace que los desacuerdos del tiempo lleguen a madurar lógica y racionalmente y aunque el pasado pretendió hacer heridas, sólo marcó huellas.

miércoles, 8 de enero de 2014

¡CÁLLATE SILENCIO!

Silencio, tú que me obligas a crearme una forma de vida interior, hoy quiero dedicarte mis palabras.

Unas tantas son reclamos, otras pocas son súplicas y todas juntas son mi sentir.

Tú siempre has utilizado mi sonrisa como antifaz para presentarte a quienes te debes enfrentar, pero déjame contarte algo: con esa actitud hieres muy profundamente a quienes no se merecen ese trato.

Si, hieres al corazón y a la razón y ellos a su vez, se ven obligados a reclamarlo cuando están a solas y hacen que ese líquido salado que brota de los ojos, sepan a un amargo doloroso que se hace insoportable.

A ti Silencio, también debo reclamarte el hecho de que me obligues a obedecerte cuando debo defenderme o manifestarme. Pero sólo lo hago porque pienso en dos hermosas sonrisas, las cuales deseo que sean eternas y que tú nunca puedas hacerles daño.

Otra cosa que debo reclamarte es el hecho de que me hayas dado falsas ilusiones de creer, de tener compañía, apoyo y amor a corto plazo y en corta distancia. Me haces dudar cuando quiero expresarme y terminas imponiéndote...

Quiero confesarte que muchas veces te odio, pero aquellos a quienes heriste antes, se vuelven tus más fieles defensores y me convencen para que siga teniéndote presente. 

Entonces entro en un estado de dudas y confusiones provocadas por quienes te defienden y por ti; saliendo tú siempre airoso y comenzando de nuevo mi lucha interior donde te grito desde muy adentro ¡CÁLLATE SILENCIO!

martes, 7 de enero de 2014

DELIRIO

Un silencio que ensordece mis sentidos
y unas voces diferentes que dicen tener
la misma opinión y razón.

Hay deseos que han estado reprimidos
esperando una respuesta, un resultado...
una simple mirada.

El tiempo pasa y con él tantas cosas
van quedando atrás.
Cosas que fueron grandes, sentidas
y llenas de esperanzas.
Cosas que se fueron desvaneciendo
por la ausencia, el abandono y el olvido.

Escuchar el silencio, ver la oscuridad, 
respirar aromas esfumados y tocar el vacío,
dejan un sabor amargo de algo
que no llegó a digerirse.

Una presencia ausente,
limitada por el tiempo y la distancia
y complementado por la calidad de un contacto,
perturban la lucidez con que se aprecie un sentimiento.
Ese sentimiento que, luego de analizarlo,
nos envuelve en un marcado y profundo DELIRIO.

domingo, 5 de enero de 2014

UN LLANTO SONREÍDO

Gritan mis ojos al no poder impedir que corran por mis mejillas los más tristes torrentes que de ellos brotan.
Lloran mis labios por tratar de evitar que de entre ellos fluya cualquier fonema que pretenda evidenciar una fingida sonrisa a la cual todos deben admirar.
Atormentan los pensamientos porque se cruzan unos entre otros, manteniéndose entrelazados y formando un eslabón indestructible en la cadena de sentimientos que llegan directo al corazón.
Esa sonrisa, aunque fingida, llega a ser el más firme cimiento al que ojos, labios, pensamientos y corazón, pretenden derribar.
Esa sonrisa es escudo y tapia que ha de impedir a otros, llegar más adentro, más a lo profundo y más al fondo de ese silencio que exige a gritos que lo dejen liberarse y poner fin a ese tormentoso llanto interior.
Es así como se siente cuando se escapa de mi alcance el dominio de un momento que algún día habría de llegar y que mis temores querían evitar no dándoles la oportunidad de entrar... Pero llegó, sucedió y sacó de mi UN LLANTO SONREÍDO.

MI NOVIO

Reír con tus alegrías,
llorar con tu tristeza,
soñar tus sueños
y vivir tus logros;
lo hace un novio.

Caminar contigo tomándote de la mano,
mirarte a los ojos y tiernamente suspirar,
sentir la mayor protección en un tierno abrazo
y la más sutil caricia en un leve susurro;
lo despierta un novio.

Planificar un futuro para dos,
luchar por concretarlo.
Disfrutar cada segundo juntos
y alimentar la confianza mutua;
es cuestión de novios.

Que te tiendan siempre la mano
para levantarte si has caído,
te baje si dejas de tocar el suelo
o te acompañe si sientes soledad;
sólo puede hacerlo un novio.

Por eso río, lloro, sueño y vivo.
Camino, miro, siento y escucho,
planificando una lucha para disfrutar
de la confianza de sostenerme firmemente
de la mano de quien será
MI NOVIO.