domingo, 29 de noviembre de 2015

Un Detalle al Tiempo

Los detalles siempre serán eso: detalles.
Las personas siempre serán eso: personas.
Los momentos siempre serán eso: momentos.
El tiempo siempre será eso: tiempo.
Pero nunca aceptaré que a mi vida no llegue el tiempo donde disfrute momentos especiales con esa persona que me llene de detalles.
No quiero aceptar que hayan personas sin detalles.
No quiero aceptar que las personas no disfruten los momentos.
No quiero aceptar que se desperdicien los momentos que trae el tiempo.
No quiero aceptar que las personas no miren que un momento se puede acabar y cuando se quieran dar los detalles, ya no habrá tiempo...
Algunas personas deberían entender que cada momento es perfecto para dar UN DETALLE AL TIEMPO.

jueves, 4 de junio de 2015

¡Eso!

Me han conocido como esa mujer fuerte, emprendedora, capaz de afrontar cualquier reto, de buenos sentimientos y abierta a escuchar y tender mi mano a quien lo necesite; por eso he preferido encerrarme, escribir, llorar y... llorar.

Y es porque encerrada puedo hablarme y ser sensible a plenitud, puedo ser yo: esa mujer extremadamente sentimental y resiliente, capaz de aconsejar sin poder tomar para sí, uno solo de sus consejos.

Sé que algún día me animaré a salir de aquí, de este encierro. Sé que no se me acabará el tiempo antes de que yo llegue a ver la luz. A lo mejor esa luz que deseo ver, me envuelva antes. Sé que si merezco ser feliz, a lo mejor es que no me he dado cuenta de que esto que ya tengo, es la felicidad.

Y no me digan que tengo a mis hijos, porque ellos son es BENDICIÓN. Ellos son una felicidad pasajera para mi porque ya pronto cada uno volará, hará su propia vida y tendrán oportunidades para encontrarla; me refiero a esos inolvidables momentos de volver a ver junto al ser amado la luz de la luna llena, el primer rayo de sol y el calor de dos cuerpos en uno... ¡A eso!

ANESTESIA

Necesito anestesia para arrancarme el corazón, para desligar de mi este sentimiento, para dejar de temblar cuando pienso en ti y para desprender mis ojos que no dejan de derramarse.

Necesito anestesia para que mi mente deje de pensarte, para que mis acciones dejen de relacionarte y para que mi boca no vuelva a nombrarte.

Necesito anestesia para no percibir más tu olor, para no sentir tu calor y para que mi cuerpo se acostumbre a tenerte ausente.

Necesito anestesia para darme cuenta de que mis sentimientos no se pueden apoderar de una realidad donde no tienen cabida.

Necesito anestesia para entender que el tiempo pasa, que lo que vivimos se pierde y que los momentos no son para siempre.

Necesito anestesia para que el dolor no duela, para que cuando duela vuelva yo a anestesiarme y si vuelve a doler, vivir bajo esa dosis interminable de ANESTESIA.