Y no es que mi vida haya sido un cuento de hadas, pero he aprendido a vivir en el mundo, a conocer a las personas, sus cosas, sus ideas...sus sentimientos.
He atravesado momentos agradables y otros no tantos, pero igual llevan un mensaje.
Nacemos sin opción de elegir. Comenzamos a crecer sin poder decidir, pero al tomar conciencia de la vida aprendemos a "vivir".
Esa conciencia que logramos, nos lleva a tomar decisiones que no pudimos tomar antes y con las cuales, marcaremos nuestro camino y nuestro destino final.
Al mirar atrás sólo debemos mirar nuestros logros y avances, nunca los fracasos. Debemos aprender a mirar lo positivo y así obtendremos la fuerza para seguir, para luchar... para vencer.
No elegimos nacer, pero no podemos imaginarnos el no haber nacido.
El mensaje está claro: "debemos vivir en esta vida para aprender y enseñar a otros a vivir".
No hay comentarios:
Publicar un comentario