miércoles, 29 de agosto de 2012

¿QUÉ ME IMPORTA SI MURIÓ GENTE EN AMUAY O NO?

     Sentir, ver y hasta, en cierto modo, vivir las consecuencias de la lamentable tragedia ocurrida a causa de la explosión de nueve tanques (de combustible y gas) en la Refinería de Amuay, toca enormemente mi sensibilidad ya que fue muy doloroso saber que en esta tragedia perdieron la vida muchas personas de las cuales algunas eran conocidas.
     Esa misma madrugada en medio de la incertidumbre y confusión sobre lo que en realidad había ocurrido tras el fuerte temblor seguido de un ensordecedor estruendo, vinieron a mi mente imágenes desoladoras  y desalentadoras donde veía esparcidos por muchas partes, cuerpos humanos descuartizados. Tuve miedo, dolor e impotencia, ligados a la angustia de no tener a mi lado a uno de mis hijos, quien se encontraba más cerca que yo de la explosión (a Dios gracias salió ileso).
     Al igual que muchas personas no dormí esa noche pensando en las causas, consecuencias y magnitud de lo ocurrido. Pensé en todo, menos en los responsables de esta tragedia. No llegaba a mi mente la necesidad de enfocarme en ese tema, sólo me condolía en las pérdidas humanas que a medida que pasaban las horas, se incrementaba. 
     Ver la cara de terror de mi hija y sobrinos al escuchar cualquier ruido fuerte, no salir de nuestros regazos a más de tres metros y escucharles hacer comentarios inocentes sobre lo ocurrido, me partía el corazón en mil pedazos...
     Pero amaneció y las noticias se enfocaban sólo en echar culpas, en lanzar maldiciones e improperios directamente dirigidos a ciertos personeros de la vida política de las dos mitades en las que se ha dividido mi país. Parecía que no les importaba lo ocurrido, me daban a entender que era más importante sacar a relucir errores cometidos por uno u otro lado en tiempo pasado o real, que sacar de entre los escombros, los cuerpos sin vida que habían quedado tapiados por la explosión.
     Un bando me decía que ya todo estaba controlado... pero yo aún veía llamaradas muy altas y vivas. Otro bando me decía que debía evacuar la zona porque amenazaban nuevas explosiones de igual o mayor magnitud... pero yo veía que los bomberos y cuerpos de  seguridad y salvamento estaban haciendo hasta lo imposible por controlar estas llamaradas. 
     Era angustioso, desesperante y una constante sosobra lo que se vivía, pero estos extremos políticos seguían enfocados en tapar la verdad y en sacar a la luz algo que no existía. Se culpaban mutuamente, sacaban conclusiones escudriñadas entre el mínimo "resbalón" dado por alguno y, lo peor, era que lo daban a conocer por radio, prensa y televisión, envenenando la mente y corazón de quienes recibían el mensaje.
     Yo escuchaba las versiones, objeciones, opiniones y aportes de personas de ambos lados y simplemente no les entendía. Yo seguía enfocada en el dolor y el miedo. A lo mejor tenían razón en sus argumentos, pero no me interesaba.
     Ya a cuatro días de esta terrible tragedia que enluta a mi país y, en especial a mi querido estado Falcón, retrocedo en mis recuerdos unas pocas horas atrás y me digo: Estos dos bandos seguramente se dirán ¿QUÉ ME IMPORTA SI MURIÓ GENTE EN AMUAY O NO?, lo que de verdad me importa es saber si me quedaron votos o no...
     Acepto y respeto la opinión que cada quien dé en relación a mi posición, pero les aclaro que en política no milito y recuerden que yo aquí sólo plasmo MI SENTIR... y es este.

No hay comentarios:

Publicar un comentario