Siempre he escuchado que "padre no es el que engendra, sino el que cría", pero quien cría y no da buen ejemplo, no debería merecer el HONOR de ser llamado PADRE.
Gracias a Dios puedo decir que mi padre fue EL MEJOR DE LOS PADRES, porque estuvo conmigo en todos los momentos importantes de mi vida, me dio su apoyo en muchas cosas, me orientó en lo que debía hacerlo, me consintió hasta mal acostumbrarme a pedir lo que a veces no se me podía dar y me dio un BUEN EJEMPLO de persona... Lo amo y amaré toda la vida. Sus consejos, sus palabras fuertes para hacerme entender lo que no quería entender y su manera lógica de razonar ante las cosas, son algo que siempre llevo conmigo y espero transmitir a mis hijos.
Hay quienes dicen: "yo tengo un hijo (o hija) en x lugar, pero yo le paso". NO!, no es el deber ser, no es lo que un hijo o hija necesitan de un padre. No sé si será que a ellos tampoco les dieron ese calor, ese cariño y ese contacto de padre a hijo lo que los volvió así de indolentes, insensibles y hasta inhumanos, pero si ese fuera el caso, deberían más bien razonar en que estos nuevos seres que ellos decidieron procrear, no tuvieron, ni tienen ni tendrán la culpa de lo que ellos vivieron y mucho menos la de haber nacido como su HIJ@.
Lamentablemente hay hombres que han ido dejando hijos por doquier, sin tomar conciencia de la responsabilidad que encierra procrear. No se han dado cuenta que son parte de su sangre y que más adelante pueden llegar a reclamarle su abandono, desatención y falta de afecto...
Entiendan hombres que ser PADRE es un rol sagrado que Dios les dio como bendición y como tal, deben aprovecharla. Un buen padre aconseja, habla, orienta, guía, acompaña, protege y hasta juega con su hijo. Hay casos en los que, por problemas en la pareja han tenido que separarse, pero las ganas de compartir, de estar con sus hijos, de seguir siendo padres; les permite ser tan creativos que llegan a convertirse en el más querido de los padres (por lo menos para ese niño o esa niña).
No permitan que sus hijos no los quieran, no los extrañen o, peor aún, NO LOS NECESITEN... Soy madre y padre para mis hijos y, ahora que uno de ellos es adolescente, veo la enorme responsabilidad que tengo en mis manos y el valioso tesoro que perdió su padre... Soy fuerte, gracias a Dios y la fuerza que Él me da es lo que me ha mantenido y me mantendrá en pie de lucha para sacar a mis hijos adelante.
Dios bendiga enormemente a todos esos hombres que han sabido llevar ese hermoso rol de PADRES y les permita ver en sus hijos el reflejo de todos los años de dedicación, esfuerzos y sacrificios hechos para ver crecer, surgir y triunfar a quienes son sangre de su sangre... Ese es el premio que recibirán por SER PADRES... Feliz dia
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