Tengo tantas cosas por decirte que si cierro mi boca y abro mis ojos, las palabras se reflejarán en ellos... No me hagas callar, déjame decir todo lo que siento y quiero...
A veces escuchar canciones me relaja y a la vez me decepciona: Unas describen experiencias tan maravillosas, que me entristece no poder vivir cada palabra. Otras, en cambio, dicen las cosas como si se hubieran inspirado en mi, en mi momento, en las cosas bellas y maravillosas que siento.
Mi corazón llora a gritos, mi boca refleja una sonrisa, pero mis ojos me delatan.
Otras veces quiero gritar para que todos me escuchen y se enteren de lo que llevo dentro.
Cómo deseo tenerte aquí conmigo, ser quien ocupe cada minuto de tus pensamientos y quien te haga sentir la persona más y mejor amada. Otras veces solo dejo de tomarte tanta importancia para poder dejarte algo a ti y puedas darme esa atención que quiero.
Hay días en los que siento que cada minuto es como una hora para dedicarte y atraerte con mi pensamiento, pero no lo logro. Hay otros en los que ocupo mi mente en trivialidades apartadas de ti... y te apareces!
Me emociono grande y bonito cuando me sorprendes, no lo niego... Lo malo es que olvido todo el tiempo que debí esperar para que eso ocurriera.
Aunque esto suene a súplicas por querer sentirme amada, solo hago ver mis entrañas, mi verdadera razón de decir lo que digo.... EL SILENCIO DE MI SENTIR
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