Tal vez sea cobardía de mi parte.
Pudiera ser timidez también, no lo sé,
pero callarme todo esto que siento
ha hecho que tome tiempo para escribir
y me atreva a decirte todo lo que en este tiempo pasé.
Anhelaba permanecer a tu lado y tu mujer plena llegar a ser
en un día a día de confianza, comunicación y entrega
donde las anécdotas, problemas y alegrías compartidas
nos dieran las fuerzas de querer permanecer
el uno al lado del otro, sin pensar por un momento
que toda esa maravilla pudiera desaparecer.
Pero eso solo estaba en mi mente y corazón,
en mis deseos de feliz querer ser
al lado de ese gran hombre al que amo
y de quien llegué a tener
breves segundos de su tiempo
aunque dentro de sí no pudo haber
un espacio importante que me hiciera ver
los detalles de cariño como los quise tener.
Solo quería un espacio, un gesto o una palabra tal vez
pero por algún motivo para mi no llegaron a ser.
Si por desear recibir amor pequé
discúlpame por ser así.
Dichosas aquellas damas por las que tanto sufrí
por haberse ganado tu amor y obtener todo de ti.
Sabes que no fue solo una quien llegó a recibir
las palabras que muchas veces de ti yo quise oír.
Solo te dije te quiero y te amo las veces que me permitiste hablar
pero creo que en mis actos, eso pudiste apreciar.
También pudiste percibir que mis palabras no fueron vacías.
Que cada vez que yo hablaba era porque así lo sentía,
pero para ti eso valor no tenía porque a alguien más tú querías
y a esas otras damas, aunque yo no las veía, todo se les permitía.
Mirar una luna llena, un cielo estrellado, una rosa, un paisaje,
para ti peca de ridículo,
pero sabes que para mi vale mucho y perdura el instante como eterno,
mas sin embargo eso no va a detener tu ego, a despertar tu sensibilidad
y mucho menos a dedicarme ese espacio.
Siempre yo detrás de ti suplicándote atención, planificando encuentros,
pretendiendo involucrarme en tu vida y soñar con que puedas llegar a quererme.
Me hiere como creo que hiere un puñal en la frente: causando presión, incomodidad,
ceguera, angustia y, sobretodo, mucho dolor.
Sabes que he dejado apartado muchos de mis sueños,
de mis obligaciones como hija, madre, hermana y amiga;
y todo por "andar detrás de ti" y, lo peor,
no haber recibido nada... NADA!
Solo estar en cuatro paredes cual amante barata
y de quien nadie podía saber que existía
porque para los demás y tu familia, la persecución era mía.
Me contaste tantas mentiras que creer me convenía
y enterarme de verdades que más aún me herían,
hacían que yo pensara que nadando contra corriente vivía.
Espero algún día poder escuchar de tu boca y desde tu corazón
esa frase que una vez me causó tanto dolor ver que otra recibió.
Espero algún día volver a escuchar de ti esas frases cariñosas que en un tiempo
te atreviste a decirme y que me hacían tan feliz y me ilusionaban.
Espero que cuando leas esto yo aún respire para poder verte a los ojos y escucharte,
si te atreves, a pararte frente a mi y decirme TE AMO!
Aunque eso es solo una utopía más que me he creado
porque con tu comportamiento frío y distante lo has demostrado;
y hacen que un masoquismo extraño de mi se haya apoderado
porque hasta hace poco tiempo insistía en seguir adelante y, en medio del dolor, seguir a tu lado.
A veces creo también que es porque te sientes confiado
de que esta tonta mujer, de ti se ha enamorado
y te empeñas en hacerla sufrir, sin importarte su estado
de dolor, sufrimiento y amargura que siempre ha callado.
Quiero gritarte a la cara lo que por ti siento,
pero debo entender antes, que a mi misma yo me amo
Quiero también gritarte que hasta aquí llegué en tu vida,
pero tu cobarde decisión de irte, no me dio la oportunidad de hacerlo
y, por el contrario, me toca esperar esa vuelta en tu vida que te traiga de nuevo
y te obligue a decirme en mi cara: PERDÓN, NO TE MEREZCO!
No hay comentarios:
Publicar un comentario