Estamos tan pendientes de pedirle siempre a Dios las cosas, que nunca nos damos cuenta de que Él nos lo concede...claro, a SU tiempo. Solo que como son más las peticiones que las gratificaciones que le damos, sentimos que, en ciertos momentos, nos abandona y flaqueamos...pero cuando obtenemos lo pedido ¿le agradecemos que Él haya estado allí?
Debemos ser más agradecidos con Él y acercarnos con solamente una oración... Muchas veces levantamos la mirada para pedirle algo, sólo cuando nuestros ojos están llenos de lágrimas por el dolor o el desespero.
Nuestros logros no lo serían, si Él así no lo hubiera permitido. El nuevo día no llegaría, si Él no nos lo regala, la solución a un problema no llegaría, si Él no lo dispone... ¿Entonces, por qué nos hacemos los ciegos y sordos ante sus bondades?
Agradezcamos, demostremos nuestro amor por Él y hacia Él, con tan solo decir "GRACIAS SEÑOR"
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