Mi mente está aprisionada
y no puedo descansar
porque sólo tiene un motivo
con nombre para pensar
No sé en qué momento ocurrió,
ni cómo lograste entrar
a mi duro corazón
que juró no volver a amar.
Quisiera tener el poder
para yo misma seleccionar
lo que mi herido corazón
está dispuesto a soportar.
Pero son cosas divinas
las que tienen que pasar
y, sean buenas o sean malas,
sólo me queda aceptar.
Siempre ocurrirán cosas
que ayudan a madurar
y cada nueva experiencia
se tiene que aprovechar
y así entender que en la vida
se sufre a la hora de amar;
que no todo es armonía,
porque también nos toca llorar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario